· Industria: viña;
cebada y trigo; girasol. Hubo en su día gran cantidad de frutales, manzana
y pera sobre todo, de los que quedan algunos como testimonio para la
economía doméstica. Ganadería lanar. · Flora y Fauna:
algunos chopos y pinos, casi todos en la ribera del río Pedro. Romero,
espliego (se destilaba), hojabuena (para heridas infectadas), malva (con
las ramitas se hacían lavativas para los corderillos) y manzanilla.
Perdiz, liebre conejo y codorniz. Discurren el río Pedro y el arroyo "De
la Vega". · Tradiciones
perdidas: en los picos de "Los Magazos", a los que denominan "Teta de
la Reina", encendían hogueras el Jueves Lardero. Cantaban barzonías, el
equivalente a las albadas de otros lugares. · Tradiciones
conservadas: por Santa Agueda, el 5 de febrero, las mujeres de Peñalba
salen a a la carretera, vestidas con el traje regional soriano, con cajas
de galletas y el porrón, a invitar a los viajantes. Por San Roque es
costumbre el ir a bailar a la "Peña de la Cabra", por la noche, después de
la fiesta. · Guiso típico:
mondillo, tripa rellena con los huesecillos y ternillas del cerdo, para el
cocido.
Generalidades
En Peñalba se
halla la Iglesia de Santa María la Mayor, con restos góticos, y la ermita de
San Roque. Antiguamente había una posada. Lagares en ruinas. Paso de la
Cañada Real. Cuentan con bar-tienda.
Para
realizar esta sección se ha utilizado buena parte del libro «Soria
Pueblo a Pueblo», de Mª Isabel y Mª Luisa Goig Soler. En él, con
algo de primor femenino, las hermanas Goig Soler se han acercado a los
diminutos y dispersos pueblos buscando en ellos no la gran
estadística sino el latir aldeano, recogiendo las cosas que dan
lustre y distinción a tanta aldea y villorrio: aquí algún
chascarrillo, allí viejos romances o leyendas, acullá recetas o
sucedidos. Basta cotejar la extensión dedicada a cada núcleo para
constatar que no se han primado los lugares comunes sino que, con
frecuencia, el lugarejo más inopinado ocupa más espacio que la
cabecera de comarca.