Vista de San Esteban de Gormaz desde la Peña Magdalena.
Soto de San Esteban
· Habitantes censados: 179 · Altitud: 870
metros · Gentilicio:
soteños · Foro:
Entrar en el foro de
Soto
·
Industria: regadío con el canal de Ines: cebada, remolacha, maíz, alfalfa, patatas. Árboles frutales. Viñas, denominación de origen Ribera del Duero. Ganadería lanar. · Flora y Fauna:
chopo en la ribera. Liebre, perdiz, jabalí. Discurren los ríos Duero y Pedro; el primero divide su término del de Velilla de San Esteban; atraviesa el término el canal de Santa Inés más conocido como de Ines, por proceder de la vecina villa del mismo nombre. Desaguan al río Duero los arroyos "Cubo Seco", y "Peñameril", juntos forman el "Madre". La bondad de la tierra para el cultivo hizo que roturaran una gran dehesa boyal con abundantes olmos, hace alrededor de veinticinco años. · Fiestas principales: el primer fin de semana de septiembre, trasladas del día 8 del mismo mes. · Otras fiestas y tradiciones: bendición de campos el 3 de mayo. Todavía son convocados a hacenderas, aunque antaño las principales se efectuaban el Martes de Carnaval con merienda comunitaria. Celebran la Pascua de Resurrección con subasta de banzos, rosquillas y quitada del manto negro a la Virgen. Sigue vigente la cofradía de la Vera cruz, cuyos cofrades se reúnen una vez al año y beben el vino que ofrece el ayuntamiento. Pingaban el mayo. Enramaban las casa de las mozas. Encendían hogueras. Cantaban enhorabuenas en las bodas. Pagaban las entradas a mozo y vecino. El baile típico es la Rueda. Lo que recuerdan con más cariño es los bailes al son del planillo. · Guiso típico: limonada.
Generalidades
Iglesia de San Andrés. Ermita de la Virgen de los Rubiales, románica con elementos góticos, a 500 metros de la Villa; le celebran una fiesta el 8 de septiembre, y otra el último sábado del mes de mayo, en acción de gracias porque una inundación acaecida en 1870, en la cual las aguas cubrieron las casas dos metross, no llegó a causar desgracias personales. Conservan bodegas y lagaretas. Hubo posada y molino. Histórica ruta del Cid: paraje de Valdejunquera. Mantienen escuela y bar-tienda.
Para
realizar esta sección se ha utilizado buena parte del libro «Soria
Pueblo a Pueblo», de Mª Isabel y Mª Luisa Goig Soler. En él, con
algo de primor femenino, las hermanas Goig Soler se han acercado a los
diminutos y dispersos pueblos buscando en ellos no la gran
estadística sino el latir aldeano, recogiendo las cosas que dan
lustre y distinción a tanta aldea y villorrio: aquí algún
chascarrillo, allí viejos romances o leyendas, acullá recetas o
sucedidos. Basta cotejar la extensión dedicada a cada núcleo para
constatar que no se han primado los lugares comunes sino que, con
frecuencia, el lugarejo más inopinado ocupa más espacio que la
cabecera de comarca.