El trueque cierra el mes cultural de agosto en Quintanilla
lunes, 27 de agosto de 2007
QUINTANILLA DE TRES BARRIOS · La localidad de Quintanilla de Tres Barrios se trasladó al pasado más reciente en la jornada del sábado para volver a poner en valor una costumbre ancestral: el trueque.
Aunque tras una de las mesas de la exhibición de productos de trueque había una niña, Andrea, que no sabía el significado de la palabra, su primo acudió rápido en su ayuda: «Es intercambio»- manifestó este pequeño que no dudó en mostrar los productos, más confiado en que el trueque se tradujera en dinero que en el verdadero sentido de esta palabra.
El mal tiempo y la amenaza de lluvias hizo que muchos vecinos se lo pensaran dos veces antes de volver a sacar sus cuidados productos a la calle, pero los niños
levantaron esta jornada festiva, la última del verano, organizada por la asociación
Torderón de la localidad, según explicó el vicepresidente de la misma, Leopoldo García Torre.
«La idea era el intercambio de artículos de campo o aperos de artesanía o labranza que realizaran los vecinos del pueblo»- explicaba a los pies de uno de los puestos, pero con el mal día que hace y tratándese de la primera vez, los niños han interpretado esta construmbre a su manera.
Con esta actividad se cierra un intenso mes de agosto de la asociación Torderón en su primer año de vida, repleto de actos y actividades culturales: uno de los objetivos
mayoritarios que se marcaron los socios de esta nueva formación, la segunda de esta
localidad que en invierno sólo tiene 40 censados frente a los más de 200 que llenan sus calles en el mes de agosto.
Junto con la recuperación de la tradición del trueque, en el que se podían ver cuadros,
juguestes, artesanía o productos del campo, exhibidos en los mostradores de los más pequeños, durante este verano se ha potenciado la cultura del pasado, con la celebación de una semana de la tierra, en la que se enseyó a hacer adobe, hubo charlas sobre la historia de la localidad, así como una excursión a la localidad abandonada de Valdegrulla, con explicación de un lugareño. O una visita a la Soria de Machado y Numancia, que se sumó a los concursos de fotografía, de vinos, de dibujos y de tapas.
Según explicó Leopoldo García, esta nueva asociación no pretende enfrentarse a la otra existente en la localidad: El Coyote, ya que pretenden realizar actividades conjuntas y colaborar en todo lo que surja, como en las próximas fiestas de la Virgen de la Piedra, que se celebrará en el mes de octubre.
Otra de las actividades que pretenden potenciar los miembros de esta asociación es la confección de un cancionero popular y para ello ya han formado un coro con seis mujeres y un hombre que interpretan las piezas que una vecina del coro de la Casa de Soria en Barcelona ha rescatado del olvido y servirán para mantener viva la tradición musical de la localidad.
No es la única actividad que han rescatado del olvido, ya que el Torderón pretende
rehabilitar la fragua y el contenedor de mulas, para crear un museo etnográfico, así como construir un mirador en un meredendero de la localidad.
El mal tiempo y la amenaza de lluvias hizo que muchos vecinos se lo pensaran dos veces antes de volver a sacar sus cuidados productos a la calle, pero los niños
levantaron esta jornada festiva, la última del verano, organizada por la asociación
Torderón de la localidad, según explicó el vicepresidente de la misma, Leopoldo García Torre.
«La idea era el intercambio de artículos de campo o aperos de artesanía o labranza que realizaran los vecinos del pueblo»- explicaba a los pies de uno de los puestos, pero con el mal día que hace y tratándese de la primera vez, los niños han interpretado esta construmbre a su manera.
Con esta actividad se cierra un intenso mes de agosto de la asociación Torderón en su primer año de vida, repleto de actos y actividades culturales: uno de los objetivos
mayoritarios que se marcaron los socios de esta nueva formación, la segunda de esta
localidad que en invierno sólo tiene 40 censados frente a los más de 200 que llenan sus calles en el mes de agosto.
Junto con la recuperación de la tradición del trueque, en el que se podían ver cuadros,
juguestes, artesanía o productos del campo, exhibidos en los mostradores de los más pequeños, durante este verano se ha potenciado la cultura del pasado, con la celebación de una semana de la tierra, en la que se enseyó a hacer adobe, hubo charlas sobre la historia de la localidad, así como una excursión a la localidad abandonada de Valdegrulla, con explicación de un lugareño. O una visita a la Soria de Machado y Numancia, que se sumó a los concursos de fotografía, de vinos, de dibujos y de tapas.
Según explicó Leopoldo García, esta nueva asociación no pretende enfrentarse a la otra existente en la localidad: El Coyote, ya que pretenden realizar actividades conjuntas y colaborar en todo lo que surja, como en las próximas fiestas de la Virgen de la Piedra, que se celebrará en el mes de octubre.
Otra de las actividades que pretenden potenciar los miembros de esta asociación es la confección de un cancionero popular y para ello ya han formado un coro con seis mujeres y un hombre que interpretan las piezas que una vecina del coro de la Casa de Soria en Barcelona ha rescatado del olvido y servirán para mantener viva la tradición musical de la localidad.
No es la única actividad que han rescatado del olvido, ya que el Torderón pretende
rehabilitar la fragua y el contenedor de mulas, para crear un museo etnográfico, así como construir un mirador en un meredendero de la localidad.
Informa Ana Hernando