La Alameda se entretiene en su taller de manualidad
jueves, 29 de marzo de 2007
ASOCIACIONES · La asociación de mujeres La Alameda se entretiene en este final del invierno con un taller de manualidades en el que participan un total de 25 mujeres que asisten a las órdenes de una asociada que ejerce como profesora.
Siguiendo las instrucciones de Pilar Hernández Gárate, miembro de la asociación, están aprendiendo a hacer bandejas con arroz y pintar camisetas siguiendo esta técnica.
El material es barato, bastan con tener servilletas de papel, platos dúralex o bandejas de cristal y un poco de paciencia e imaginación.
Su profesora les va diciendo el resto, lo que tienen que hacer o las ayuda con las formas onduladas de una bandeja.
No es el único taller que hacen durante las tardes de este mes, sino que además estampas camisetas y decoran otros utensilios que embellecen para decorar sus casas.
El único problema es que estos utensilios no se pueden lavar, sólo sirven como decoración, no así las camisetas, que pueden lavarse a mano y no perder el color.
La idea era aprender a hacer esta manualidad y después poder hacerlo con calma, pero cuando estas mujeres las llevaron a sus casas, fueron sus familiares los que les pidieron que hicieran más, y ahora han aumentado su producción y eso les permite también entretenerse.
Hacer estas bandejas sólo supone dos días de trabajo hasta que se secan las fases anteriores, pero les permite, además, estar entretenidas y pasar de una manera amena todas las tardes en el nuevo local que tienen habilitado en la sala Sogonal, hasta que acaben las obras de las Escuelas Viejas, donde tenían su sede.
No es la única actividad que van a realizar durante este mes, porque el próximo jueves recibirán la visita de uno de los sacerdotes de la localidad para impartirles una conferencia sobre lo que se va a realizar durante la Semana Santa y el próximo 11 de abril ya tienen prevista la ponencia sobre la familia en su ahora local.
En la jornada de ayer, las mujeres de la Alameda celebraron el día del padre con una chocolatada que hizo que todas las afiliadas se reunieran en torno a la mesa y pensaran en nuevos proyectos a realizar con esta primavera que está a punto de comenzar y con el traslado, de nuevo, hasta su local, donde volverán a ver la luz del sol, porque ahora no tienen ventanas y pierden la sensación de la hora, aunque ellas lo asumen tranquilamente y aseguran tener paciencia para encontrar su sede renovada cuando acaben las obras.
El material es barato, bastan con tener servilletas de papel, platos dúralex o bandejas de cristal y un poco de paciencia e imaginación.
Su profesora les va diciendo el resto, lo que tienen que hacer o las ayuda con las formas onduladas de una bandeja.
No es el único taller que hacen durante las tardes de este mes, sino que además estampas camisetas y decoran otros utensilios que embellecen para decorar sus casas.
El único problema es que estos utensilios no se pueden lavar, sólo sirven como decoración, no así las camisetas, que pueden lavarse a mano y no perder el color.
La idea era aprender a hacer esta manualidad y después poder hacerlo con calma, pero cuando estas mujeres las llevaron a sus casas, fueron sus familiares los que les pidieron que hicieran más, y ahora han aumentado su producción y eso les permite también entretenerse.
Hacer estas bandejas sólo supone dos días de trabajo hasta que se secan las fases anteriores, pero les permite, además, estar entretenidas y pasar de una manera amena todas las tardes en el nuevo local que tienen habilitado en la sala Sogonal, hasta que acaben las obras de las Escuelas Viejas, donde tenían su sede.
No es la única actividad que van a realizar durante este mes, porque el próximo jueves recibirán la visita de uno de los sacerdotes de la localidad para impartirles una conferencia sobre lo que se va a realizar durante la Semana Santa y el próximo 11 de abril ya tienen prevista la ponencia sobre la familia en su ahora local.
En la jornada de ayer, las mujeres de la Alameda celebraron el día del padre con una chocolatada que hizo que todas las afiliadas se reunieran en torno a la mesa y pensaran en nuevos proyectos a realizar con esta primavera que está a punto de comenzar y con el traslado, de nuevo, hasta su local, donde volverán a ver la luz del sol, porque ahora no tienen ventanas y pierden la sensación de la hora, aunque ellas lo asumen tranquilamente y aseguran tener paciencia para encontrar su sede renovada cuando acaben las obras.
Informa Ana Hernando