Los vasallos del Cid llegan hoy a San Esteban

Los vasallos del Cid llegan hoy a San Esteban
miércoles, 4 de abril de 2007

DEPORTES · Si Rodrigo Díaz de Vivar llevara ahora sus huestes a galope camino del destierro o retornando a Castilla para hacer frente a la Afrenta de Corpes no tendría que buscar lejos para reclutar a un buen escuadrón.

En San Esteban de Gormaz podría encontrar a todo aquello que el Campeador necesitaba entonces: compromiso, lealtad, esfuerzo, tesón y aguante: el que han demostrado los chavales de 5º y 6º de Primaria que desde el pasado viernes galopan a lomos de su bicicletas de montaña por caminos y veredas que hace 800 años quedaron plasmadas en el Poema que narra las aventuras de Rodrigo Díaz de Vivar.

Desde entonces han recorrido el camino que une Vivar del Cid con Castillejo de Robledo, con “paralelismo con el Poema”- tal y como indica uno de los responsables de esta actividad, el director de la Escuela Hogar, Vidal Lamata, quien asegura que se necesitaron tres etapas para hacer el primer Cantar, el que habla del destierro, y otras dos para el tercer cantar, el que recoge la Afrenta de Corpes.

Por eso anoche durmieron en Castillejo de Robledo, ya sin Robledal y sin Afrenta y sí como el cariño de un pueblo que, como todos los que han sido parada en esta ruta, se ha volcado para recibir a estos casi 90 chavales que, con la compañía de colaboradores, monitores y responsables superan con creces las 120 personas.

El Camino ha sido duro, el frío asomaba a primeras horas de la mañana pero, como los buenos caballeros, han tenido a la lluvia como aliada.

En un temporal anunciado en toda la Comunidad, ellos sólo han visto la lluvia a través de los cristales, porque las gotas sólo han aparecido cuando ellos ya estaban a cubierto, bien en la zona de alojamiento o en alguna recepción, a buen seguro que si el Cid pudo ganar una batalla después de muerto habrá hecho lo posible para que sus leales seguidores no tuvieran que mojarse más allá del lodo de caminos.

Eso sí, el frío intenso se reflejaba al amanecer, cuando incluso las toallas de los monitores, tendidas al raso durante la noche amanecían acartonadas por el hielo, pero eso es sólo una anécdota de una ruta marcada por el esfuerzo y la emoción.

“Han ido a más”- asegura Vidal Lamata, quien reconoce la dureza de la ruta de este año, porque a diferencia de ediciones anteriores donde han recorrido el Románico, Almanzor, Alvargonzález o la Cañada Real, han sido un total de seis etapas, hasta que hoy vuelvan a entrar, triunfantes, en esa buena ciudad de San Esteban de Gormaz que un día dejaron, como Rodrigo Díaz de Vivar, a la siniestra, para seguir galopando a lomos de ese animal de hierro que, a diferencia del caballo, requiere de un esfuerzo del jinete.

Pero estos jinetes se merecen muchos premios y miles de aplausos, como los que les brindaron ayer cuando entraron en Miño de San Esteban, parada para la comida.

Allí llegó el coche que abre camino conducido por Carlos con su característico pasodoble, para anunciar que, al ritmo del Gato Montés, el nuevo ejército del Cid llegaba a la localidad y confiaba en que la paella con la que les iban a rendir honores estuviera preparada porque estos chavales llegaban ávidos de apetito con el que superar el desgaste de esta travesía por tierras de Castilla.

En el Camino han dejado Cicerones de renombre como Aparicio, el alcalde de Burgos, quien se bajó a pie de calle para recibirlos, y los cientos de vecinos de San Esteban que han intentado acompañarles en las representaciones teatrales que ofrecen allí donde hacen noche.

Hoy el turno llega a San Esteban de Gormaz, la ovación está garantizada porque si el Campeador dijo a lomo de su Babieca “los de San Esteban siempre mesurados son” hoy se quedaría sin palabras para describir lo que un acompañante siempre cuando ve, entre polvareda llegar a este ejército pacífico de hierro.
Informa Ana Hernando