Los alumnos del colegio aprenden en el laboratorio
martes, 26 de julio de 2011
EDUCACIóN · Los chavales del último ciclo del colegio público Virgen del Rivero de San Esteban de Gormaz acudieron al laboratorio del IES La Rambla de la misma localidad para aprender trucos y realizar experimentos donde la química es la protagonista.
En este curso 2011 se celebra el año internacional de la química, por eso es una buena ocasión para acercarles a los alumnos del colegio los conocimientos y prácticas de esta materia.
Lejos de presentarse como una materia aburrida y complicada, los consejos y explicaciones de la profesora del IES sanestebeño, Ana María Moreno, permitió descubrir, a los chicos de 5º y 6º de Primaria que la química y las ciencias son un mundo apasionante, lleno de secretos y experimentos posibles.
En este pequeño intercambio cultural, los alumnos visitaron las instalaciones del instituto sanestebeño y comprobaron cómo es el laboratorio que para algunos será su nuevo escenario de trabajo en el próximo curso escolar.
Allí durante dos días, cada clase descubrió transformaciones y realizó prácticas seguras, que les acercaron al mundo de la química desde otro prisma.
Tanto los chavales de 5º como los de 6º estuvieron acompañados de sus tutoras y realizaron las diversas pruebas que les iba proponiendo Ana María Moreno, para descubrir transformaciones y pruebas que se realizan no sólo en los laboratorios, sino a veces, también, en la naturaleza, pero que siempre es conveniente realizar con cuidado y el asesoramiento de los más mayores.
Cada grupo acudía una hora al laboratorio, sin interrumpir las clases de los alumnos de Secundaria y Bachillerato y así durante dos semanas realizaron pruebas aptas para todos los públicos, que culminaban, independientemente del resultado, con el premio entregado por la profesora-monitora del taller: un chupachups como recuerdo y reconocimiento a estos pequeños investigadores.
La experiencia les permitió no sólo conocer las prácticas divertidas que se pueden realizar en un laboratorio, sino también aprender a usar los instrumentos habituales con los que trabajan los químicos en su día a día: pinzas, probetas, calentadores y líquidos fueron usados, bajo asesoramiento, por estos alumnos.
Pero para ellos habían preparado pequeños trucos y experimentos que, lejos de ser habituales en la práctica diaria, permiten acercar la química al alumnado más joven, como un ejercicio entretenido y divertido a la vez.
Así realizaron pruebas como conseguir meter un huevo cocido en una probeta y la lucha por lograr que ese mismo objeto pudiera salir de la misma, únicamente usando los elementos naturales.
No fue la única prueba peculiar, ya que también usaron la probeta para, tras aplicarle calor, observar cómo es capaz de hinchar un globo, gracias a un líquido que previamente habían echado en su interior.
La transformación de elementos fue otra de las prácticas, consiguiendo transformar materia en pequeñas perlitas de oro o conseguir carbón con azúcar y un líquido introducido en un recipiente y trabajado convenientemente en el laboratorio de prácticas.
Los chavales se sorprendieron de los resultados y admiraron lo que la química puede hacer en una sola jornada de trabajo.
Quizás tras su paso por este taller muchos se dediquen a la investigación, pero en cualquier caso habrán aprendido y rendido homenaje a algo necesario.
Lejos de presentarse como una materia aburrida y complicada, los consejos y explicaciones de la profesora del IES sanestebeño, Ana María Moreno, permitió descubrir, a los chicos de 5º y 6º de Primaria que la química y las ciencias son un mundo apasionante, lleno de secretos y experimentos posibles.
En este pequeño intercambio cultural, los alumnos visitaron las instalaciones del instituto sanestebeño y comprobaron cómo es el laboratorio que para algunos será su nuevo escenario de trabajo en el próximo curso escolar.
Allí durante dos días, cada clase descubrió transformaciones y realizó prácticas seguras, que les acercaron al mundo de la química desde otro prisma.
Tanto los chavales de 5º como los de 6º estuvieron acompañados de sus tutoras y realizaron las diversas pruebas que les iba proponiendo Ana María Moreno, para descubrir transformaciones y pruebas que se realizan no sólo en los laboratorios, sino a veces, también, en la naturaleza, pero que siempre es conveniente realizar con cuidado y el asesoramiento de los más mayores.
Cada grupo acudía una hora al laboratorio, sin interrumpir las clases de los alumnos de Secundaria y Bachillerato y así durante dos semanas realizaron pruebas aptas para todos los públicos, que culminaban, independientemente del resultado, con el premio entregado por la profesora-monitora del taller: un chupachups como recuerdo y reconocimiento a estos pequeños investigadores.
La experiencia les permitió no sólo conocer las prácticas divertidas que se pueden realizar en un laboratorio, sino también aprender a usar los instrumentos habituales con los que trabajan los químicos en su día a día: pinzas, probetas, calentadores y líquidos fueron usados, bajo asesoramiento, por estos alumnos.
Pero para ellos habían preparado pequeños trucos y experimentos que, lejos de ser habituales en la práctica diaria, permiten acercar la química al alumnado más joven, como un ejercicio entretenido y divertido a la vez.
Así realizaron pruebas como conseguir meter un huevo cocido en una probeta y la lucha por lograr que ese mismo objeto pudiera salir de la misma, únicamente usando los elementos naturales.
No fue la única prueba peculiar, ya que también usaron la probeta para, tras aplicarle calor, observar cómo es capaz de hinchar un globo, gracias a un líquido que previamente habían echado en su interior.
La transformación de elementos fue otra de las prácticas, consiguiendo transformar materia en pequeñas perlitas de oro o conseguir carbón con azúcar y un líquido introducido en un recipiente y trabajado convenientemente en el laboratorio de prácticas.
Los chavales se sorprendieron de los resultados y admiraron lo que la química puede hacer en una sola jornada de trabajo.
Quizás tras su paso por este taller muchos se dediquen a la investigación, pero en cualquier caso habrán aprendido y rendido homenaje a algo necesario.
Informa Ana Hernando