Senderos y caminos para el nuevo año

Senderos y caminos para el nuevo año
martes, 14 de febrero de 2012

DEPORTES · Los senderistas de San Esteban de Gormaz y El Burgo de Osma organizan cada año una salida para celebrar la nueva temporada.

Ser miembro de San Bur es estar preparada para grandes desafíos deportivos en temas de montaña y senderismo, pero en ocasiones los socios no tienen el nivel de muchas de estas pruebas, por eso se intenta siempre que, aprovechando las vacaciones invernales, el conjunto de socios pueda disfrutar de rutas más sencillas, ágiles y acordes a su nivel y forma física.

Uno de esos ejemplos es la ruta que este año les ha permitido a 43 senderistas de San Esteban de Gormaz y El Burgo de Osma disfrutar de una ruta social, cómoda y con un día de temperatura incluso excesiva para la práctica deportiva y el calendario de la prueba, ya que se alcanzaron hasta 15 grados, lo que permitió que contemplara bellas vistas de una comarca que ya es conocida por muchos socios.

El objetivo de esta ruta navideña, de carácter social, es unir más a los miembros de esta asociación deportiva y compartir un día de senderismo, pero también de mantel, para dar la bienvenida al nuevo año deportivo de San Bur. En esta ocasión, la ruta elegida les llevó a descubrir las huellas dejadas por los Arévacos en un viaje circular que incluía la ascensión al mítico pico Bordega, a 1.544 metros de altura.

El casi medio centenar de senderistas se prepararon para una salida invernal, con guantes, ropa de abrigo, y gorros, para someterse a cinco kilómetros de marcha por tierras de Tiermes y ante el encanto de este paisaje que comparten Soria, Segovia y Guadalajara. la ruta partió del la estación de autobuses de El Burgo de Osma y San Esteban de Gormaz, rumbo a Tiermes. Allí partieron del , aprovecharon un tramo de calzada romana para llegar hasta el abrigo de una cueva prehistórica en la que todavía se conserva algún grabado.

Después siguieron rumbo hacia Montejo de Tiermes, para descender el cortado de la calzada romana antes de ascender por el mismo lugar, algo muy curioso en este tipo de rutas y llegar a la cornisa de la misma, hasta Sotillos de Caracena.

Fue en ese punto donde se complicó la ruta para ascender al pico Bordega y continuar el viaje entre molinos hasta alcanzar el camino viejo de Campisábalos. Una vez allí, iniciaron el descenso por dicho camino hasta Manzanares y Ovitermes y desde aquí continuar por el camino viejo hacia Tiermes entrando por otro tramo de calzada romana a la puerta sur de la antigua ciudad de Tiermes, junto al gradería.

Un viaje circular que les permitió descansar y reponer fuerzas en otra cuna del yacimiento, la Venta de Tiermes, y charlar con Manolo sobre esta ruta invernal, el paisaje legado por la historia e incluso la climatología porque estaban protegidos por el aire fresco de la Sierra Pela, esperado incluso un potente anticiclón que anunciaba buen tiempo para toda la provincia, pero en el que no se puede olvidar el aire de la Sierra que corta el viento y hace que la climatología, incluso esperándose buen tiempo, sea siempre complicada y adversa en la zona.

Este viaje permite a los miembros de San Bur unirse de cara a la nueva temporada, e incluso planificar nuevas salidas y rutas, gracias al diálogo que se produce durante la comida y sobremesa, en la que no faltó la actuación del orfeón sambureño, que deleitó a los asistentes con un recital de villancicos.

Una jornada completa que terminó ya de noche, con el autobús que les devolvió a sus respectivas localidades y la promesa de hacer alguna salida más, apuntarse más socios, y seguir disfrutando de la naturaleza, la montaña y el senderismo, como acostumbra este club formado inicialmente por sanestebeños y burgenses, pero que hoy también abre sus puertas a vecinos de otras localidades como Ayllón o a cuantos se quieran sumar a esta aventura deportiva y social.

Con esta actividad San Bur cerró un año de éxitos que les ha permitido grandes rutas y disfrutar de actividades en la naturaleza.

Algunas de ellas solidarias, como la celebración del día del caminante, otras cercanas, como la Ovochorizada en la que la gastronomía se junta con el deporte para ofrecer una simpática actividad y otras rutas de mayor dificultad que ha hecho que sólo puedan realizarse si se estaba federado o preparado para la adversidad, como el Moncayo o el Mont Blanc.

Con el orumi de Manolo en la Venta de Tiermes, se brindó por el quinto artículo del estatuto de San Bur, el hermanamiento de dos pueblos, ante la presencia de deportistas de Kantueso.
Informa Ana Hernando