San Bur coloca su belén en el Urbión
martes, 23 de diciembre de 2014
DEPORTES · El pasado domingo los miembros de San Bur participaron en la tradicional subida al Urbión donde colocaron un belén y recrearon un belén viviente junto a más sorianos.
Desde San Esteban de Gormaz y El Burgo de Osma también partieron 25 expedicionarios rumbo al Urbión para poner el tradicional belén que cada invierno San Bur coloca en la cima soriana. Allí dejaron no sólo su participación desde las 10.30 hora que hicieron cumbre hasta el mediodía, sino también un recuerdo difícil de borrar.
San Bur coloca dos belenes, por un lado uno que dejan durante toda la Navidad y que este año han elaborado con corchos de botellas de vino cedidos por la bodega Rudeles de Peñalba de San Esteban, y que llena de color la montaña soriana. En los días previos estuvo expuesto en la óptica La Rambla de la localidad y que fue elaborado a mano por uno de sus componentes, Jesús de Gregorio, Harry.
Además como ya es habitual, cada año recrean la vida de Belén a través de un pequeño belén viviente en el que los senderistas dan vida a todos los personajes del belén, mientras entonan villancicos y brinda con cava y turrones por el nuevo año montañero.
Desde el Urbión, los miembros de San Bur aseguraban que había sido una jornada “espectacular en lo climatológico” y resaltaron que aunque no había mucha nieve, el hielo obligó a llevar crampones mientras ascendía por un mar de nubes recortadas por las Sierra de Cabrejas y el Sistema Central e Ibérico. La jornada finalizó con la comida de todos los integrantes de la expedición sanestebeña y burgense en un restaurante de Duruelo de la Sierra, para reponer fuerzas antes de regresar a casa.
San Bur coloca dos belenes, por un lado uno que dejan durante toda la Navidad y que este año han elaborado con corchos de botellas de vino cedidos por la bodega Rudeles de Peñalba de San Esteban, y que llena de color la montaña soriana. En los días previos estuvo expuesto en la óptica La Rambla de la localidad y que fue elaborado a mano por uno de sus componentes, Jesús de Gregorio, Harry.
Además como ya es habitual, cada año recrean la vida de Belén a través de un pequeño belén viviente en el que los senderistas dan vida a todos los personajes del belén, mientras entonan villancicos y brinda con cava y turrones por el nuevo año montañero.
Desde el Urbión, los miembros de San Bur aseguraban que había sido una jornada “espectacular en lo climatológico” y resaltaron que aunque no había mucha nieve, el hielo obligó a llevar crampones mientras ascendía por un mar de nubes recortadas por las Sierra de Cabrejas y el Sistema Central e Ibérico. La jornada finalizó con la comida de todos los integrantes de la expedición sanestebeña y burgense en un restaurante de Duruelo de la Sierra, para reponer fuerzas antes de regresar a casa.
Informa Ana Hernando