Aires de Dulzaina presentó un completo programa
lunes, 9 de noviembre de 2015
MúSICA · En la jornada del sábado los espectáculos se centraron en pasacalles diurnos y conciertos y certamen en la carpa, mientras que el domingo hubo desfile de comparsas de moros y cristinas, danzas y espectáculo infantil.
El festival musical Aires de Dulzaina ofreció en la jornada del sábado 24 de octubre, un “programa muy completo”, como reconoció uno de los organizadores, Pancho Sánchez, quien explicó que en esta séptima edición, entre las actuaciones de calle, el escenario abierto, el certamen, el espectáculo de calle y el concierto nocturno “queda representada la dulzaina del conjunto de la provincia”, afirmó.
En dicha jornada los músicos llenaron las calles desde las diez de la mañana con el recibimiento a los dulzaineros y el pasacalles que congregó a los músicos por las calles de la villa ribereña, ofreciéndoles un almuerzo tradicional en las bodegas de la localidad y la oportunidad de ofrecer su música a público en el espacio abierto de la Plaza Mayor.
La mañana tiene un carácter lúdico, que invita a vecinos y visitantes a que disfruten de la música tradicional y muestra de ello es que en algunos casos, como señala Sánchez se convierte en una clase magistral de dulzaina hasta el punto que alumnos de la escuela de Macotera en Salamanca, eligen el Aires de Dulzaina para una excursión con todos sus alumnos.
Y es que, como les han señalado a los organizadores algunos de los asistentes a ediciones pasadas, el Aires de Dulzaina es un ejemplo a seguir, porque es un festival con personalidad, no hay competición y cuenta con un ambiente creativo y de camaradería que invita a que puedan mostrar el público lo que han aprendido con trabajo y sacrificio.
Por la tarde el certamen, presentado por el grupo Tizona a través de una teatralización y con la colaboración del conjunto local Coral Villa de San Esteban, permitió ofrecer una representación de Castilla, País Vasco y Galicia. “Teníamos un tema pendiente con el tema de Galicia que este año hemos solucionado”, explicó Sánchez, al referirse al grupo Zurrumalla.
El objetivo del Festival es que se represente la dulzaina en el conjunto de la Península y eso lo lograron de la mano de los seis hermanos ramos Cano que subieron al escenario para mostrar el folklore de Segovia a través del aprendizaje y enseñanza de años de esta familia de músicos. Con el grupo gallego Zurrumalla lograron acercar la gaita gallega hasta el corazón de Castilla y no faltaron premiados como los vascos de Erreskan, que con acordeón, voz, pandero, bailarines y dulzainas ofrecen un variado repertorio que les ha permitido ganar premios en País Vasco y demostrar ayer su valía en el escenario de la carpa.
El broche de oro a la jornada del sábado lo puso el concierto nocturno a cargo del músico alemán Andreas Prittwitz, que ha sido colaborador de Joaquín Sabina, Javier Krahe, Ana Belén y Víctor Manuel y que está casado con una sanestebeña. Al concierto acudió acompañado del grupo Looking back que le permitió mostrar al público una interesante propuesta en la que combina la música barroca y renacentista interpretada con instrumentos modernos y que dentro de la programación del Aires del Dulzaina ofrece un paso de gigante para mostrar la evolución del Festival que alcanza su séptima edición.
El concierto lo cerró el fundador y flautista de Celtas Cortos, Carlos Soto, que “ha mantenido sus raíces” según explicó Sánchez, quien reconoció que el vallisoletano que actuó junto a segovianos con el grupo Castiljazz ha apostado por la música étnica y Folklórica.
En dicha jornada los músicos llenaron las calles desde las diez de la mañana con el recibimiento a los dulzaineros y el pasacalles que congregó a los músicos por las calles de la villa ribereña, ofreciéndoles un almuerzo tradicional en las bodegas de la localidad y la oportunidad de ofrecer su música a público en el espacio abierto de la Plaza Mayor.
La mañana tiene un carácter lúdico, que invita a vecinos y visitantes a que disfruten de la música tradicional y muestra de ello es que en algunos casos, como señala Sánchez se convierte en una clase magistral de dulzaina hasta el punto que alumnos de la escuela de Macotera en Salamanca, eligen el Aires de Dulzaina para una excursión con todos sus alumnos.
Y es que, como les han señalado a los organizadores algunos de los asistentes a ediciones pasadas, el Aires de Dulzaina es un ejemplo a seguir, porque es un festival con personalidad, no hay competición y cuenta con un ambiente creativo y de camaradería que invita a que puedan mostrar el público lo que han aprendido con trabajo y sacrificio.
Por la tarde el certamen, presentado por el grupo Tizona a través de una teatralización y con la colaboración del conjunto local Coral Villa de San Esteban, permitió ofrecer una representación de Castilla, País Vasco y Galicia. “Teníamos un tema pendiente con el tema de Galicia que este año hemos solucionado”, explicó Sánchez, al referirse al grupo Zurrumalla.
El objetivo del Festival es que se represente la dulzaina en el conjunto de la Península y eso lo lograron de la mano de los seis hermanos ramos Cano que subieron al escenario para mostrar el folklore de Segovia a través del aprendizaje y enseñanza de años de esta familia de músicos. Con el grupo gallego Zurrumalla lograron acercar la gaita gallega hasta el corazón de Castilla y no faltaron premiados como los vascos de Erreskan, que con acordeón, voz, pandero, bailarines y dulzainas ofrecen un variado repertorio que les ha permitido ganar premios en País Vasco y demostrar ayer su valía en el escenario de la carpa.
El broche de oro a la jornada del sábado lo puso el concierto nocturno a cargo del músico alemán Andreas Prittwitz, que ha sido colaborador de Joaquín Sabina, Javier Krahe, Ana Belén y Víctor Manuel y que está casado con una sanestebeña. Al concierto acudió acompañado del grupo Looking back que le permitió mostrar al público una interesante propuesta en la que combina la música barroca y renacentista interpretada con instrumentos modernos y que dentro de la programación del Aires del Dulzaina ofrece un paso de gigante para mostrar la evolución del Festival que alcanza su séptima edición.
El concierto lo cerró el fundador y flautista de Celtas Cortos, Carlos Soto, que “ha mantenido sus raíces” según explicó Sánchez, quien reconoció que el vallisoletano que actuó junto a segovianos con el grupo Castiljazz ha apostado por la música étnica y Folklórica.
Informa Ana Hernando