Diez años de Gospel y esperanza de futuro

Diez años de Gospel y esperanza de futuro
jueves, 17 de septiembre de 2015

MúSICA · El grupo Color Gospel de San Esteban de Gormaz ha cumplido diez años y lo celebró con música y con actuación de la cantera

Los sueños nacen muchas veces de la ilusión, pero esconden para cumplirse horas de trabajo, esfuerzo y sacrificio. Quizás sea el germen una idea, un proyecto, algo escrito en un papel que busca apoyos para llevarse a cabo.

Hace una década, Color Gospel comenzó a gestar su propio sueño: crear un coro que sonara a esas voces negras que llenan las iglesias norteamericanas, para dar frescura a la música de la comarca de San Esteban de Gormaz, y sumarse así a una propuesta estival que se añadía a la tradición musical de la villa, de la mano de una joven Jessica Redondo Fresno que aportaba aires nuevos y nuevas formas de entender este arte.

Así nació Color Gospel, que poco a poco ha ido creciendo, madurando y siendo un referente del verano de la localidad ribereña capaz de generar “mono” entre los cantores y arrancar aplausos y ovaciones entre el público, entregado a cada concierto y actuación.

Y así durante diez años se ha buscado el color rojo que lucían los cantantes en flores, adornos, lazos o pequeños detalles que llenaban de color también la iglesia del Rivero, donde actuaron algunos años o la parroquia de la localidad, que se queda pequeña para acoger tanto arte y talento.

Este verano han cumplido diez años y han vuelto a recibir el cariño de un público que agradece el trabajo, pero también el amor que ponen en cada actuación, en cada ensayo y en cada interpretación.

Nadie puede dudar de que aquel pequeño sueño se ha convertido hoy en un gran regalo, y que, además, va a seguir generando magia y emoción verano tras verano, porque cuentan con cantera.

Durante las vacaciones escolares los chavales de la localidad acuden a ensayar al coro góspel infantil y estos Peques del Gospel no dudan en demostrar que son grandes artistas, se suben al escenario y emocionan con su arte y su trabajo.

Dirigidos por Jessica Redondo, 25 niños ofrecieron un concierto en el que compaginaron canciones de moda como Si me voy con otras piezas al ritmo de Do, re, mi, Cubanita, Kuku me, Akai hana y un cierre de esos que solo los genios son capaces de poner en escena: Luciérnagas, una canción de Audrey Snyder, con arreglos de Color Gospel, en el que los pequeños actuaron con linternas en un escenario completamente apagado. Una luz que brilla como los artistas que ponen la luz y el alma. Una luz que evocaba a estos animales, a las noches de verano y a los sueños de verano que se cumplen porque son imagen del esfuerzo, el trabajo y el talento.

Los Peques del Gospel abrieron las actuaciones, por los mayores tampoco defraudaron con las dos partes de su concierto que comenzó con My live is in your hands e hizo un repaso a canciones de Tina Turner, Jonh Rutter, música espiritual o The Blues Brothers. Entre Hallelujah, peace y canciones dedicadas a Jesús, volvieron a recordar que “por todo esto cantamos juntos, unidos hoy aquí, por esto, por todo esto, merece la pena vivir”.

Ellos viven un sueño y San Esteban de Gormaz un regalo que cambia el papel de organza por voces angelicales dirigidas por un genio con batuta.
Informa Ana Hernando