El comedor escolar, ejemplo de dieta mediterránea y calidad

El comedor escolar, ejemplo de dieta mediterránea y calidad
viernes, 9 de enero de 2015

EDUCACIóN · El comedor de San Esteban de Gormaz es uno de los pocos que tienen cocina propia dentro de Castilla y León y mantiene un alto nivel sanitario y culinario.

San Esteban de Gormaz puede presumir de comedor escolar, basta con pasar cerca de las instalaciones para disfrutar del rico olor de la cocina de un centro que codirigen el CEIP Virgen del Rivero y la Escuela Hogar Alfonso VIII de la localidad, mediante gestión directa.

Además eso lo comprueban las 130 personas que cada día hacen uso del menú de la comida, entre los alumnos de Infantil, la oferta a Secundaria y los alojados en la Escuela Hogar.

De hecho, de los 207 alumnos de Primaria, 91 hacen uso del comedor, lo que supone un 44% del alumnado. «Este año hemos ofertado un nuevo servicio a los alumnos del instituto», explicó Vidal Lamata, quien afirmó que tras la aplicación de la jornada continua en el centro de Primaria se produjo un descenso de 15 comensales, que se han compensado con los de Secundaria. Además en este segundo turno, por horario académico, se podría crecer con la llegada de nuevos proyectos educativos como fue Aulas Activas, Rutas Literarias o las que tienen previstas para la primavera con la Fundación Joaquín Caparrós, que llevará cinco centros a la Escuela Hogar de San Esteban para su programa El Cid bilingüe y que reportará 50 menús más semanales por cada centro.

San Esteban de Gormaz puede presumir de ser uno de los pocos centros educativas que tienen el comedor mediante gestión directa. Eso hace que puedan ofrecer un menú «rico, variado y elaborado conforme a la dieta mediterránea, sin catering», explica Lamata, quien pone como ejemplo del menú semanal productos como la ternera de Riaza, el cordero de Ribera, emperador, potajes con alubias de la vega sanestebeña o patatas de la zona de Soto, así como postres caseros que permiten que los alumnos puedan llevar una comida equilibrada, saludable y rica, gracias al trabajo de las cuatro personas responsables de cocina. Al ser gestión directa «todo lo que llega de presupuesto repercute en beneficio de la calidad de los alumnos», explica el director de la Escuela hogar, quien recuerda que el trabajo de las cocineras hace que «todo sea una auténtica delicia».

El menú diario lo fija la Dirección Provincial de Soria entre 4,25 euros y 4,5 euros por comensal y el comedor sanestebeño ha optado por fijar la tarifa en lo más bajo, 4,25 euros y además tienen a 28 comensales becados con porcentajes que reduce su aportación en un 50, 75 o 100%.

Además el comedor sanestebeño gestiona también el plan de autocontrol directamente, sin concesionarlo a ninguna empresa externa y después de haber recibido una inspección externa hace unos días aseguran que la sensación ha sido «altamente positivo», afirmó Lamata, quien reconoció que en ocasiones se ha puesto al comedor de San_Esteban como ejemplo en Castilla y León.

Ellos mismos controla los niveles de limpieza, gestión de residuos, plagas, registros de limpieza, etc.. como manera de asegurar la calidad y únicamente contratan la recogida de muestras de laboratorio, «porque eso se escapa de nuestro control», asegura.

En el comedor, además se respetan prescripciones médicas y así elaboran menús diferentes para alumnos celíacos o con alergias a la lactosa, por ejemplo.

Saben que en Valladolid les sorprende que existan comedores como el de San Esteban de Gormaz, pero no perciben directamente presiones para que cambien de modalidad y acudan a un catering, «el buen criterio de la Dirección Provincial y su director hace que se respete este tipo de comedor y a nosotros las presiones no nos llegan directamente».

Desde la dirección del comedor consideran que el servicio «es una prolongación del ambiente educativo» y que se educa en hábitos alimentarios, higiene, compañerismo y participación, recordando además todas las actividades que han nacido de los recreos del comedor.

Destacan la integración de los alumnos y la interrelación con el profesorado que colabora en el servicio, desde los alumnos de sexto que ayudan a los más pequeños a esa manera de continuar la educación del aula a través de la mesa. «No sólo es lo intelectual, también lo humano», señalan desde el comedor de San Esteban que reconocen que son «una gran familia» en torno a la mesa.
Informa Ana Hernando