El Duero como escenario deportivo
jueves, 20 de agosto de 2015
DEPORTES · El paraje de la Rambla y el río Duero a su paso por San_Esteban de Gormaz se convierten en un espacio único para disfrutar de la natación y el piragüismo, rodeados de naturaleza en un remanso de paz
Las aguas del río Duero a su paso por San_Esteban de Gormaz son un marco único para disfrutar de la naturaleza, relajarse junto a las aguas tranquilas o disfrutar del deporte, como saben hacer los sanestebeños y visitantes.
Una muestra de ello ha sido la recuperación de una actividad deportiva como es la travesía y descenso de la Rambla a nado, en una prueba organizada por el Ayuntamiento de San Esteban de Gormaz y en las que hubo premio para los mejores nadadores.
Tanto en descenso como en travesía femenina hasta 13 años se impuso Anabel Vegas del Pino, mientras que entre los mayores de 14 años, Raquel Olalla hizo la mejor travesía y Noelia Martín el mejor descenso.
En cuanto a la categoría masculina, Dylan Sarango venció en travesía de menores de 13 años y Antonio Bonilla en la de mayores de 14 años. En el descenso masculino, Raúl Esteban venció entre los mejores de 13 años y Antonio Bonilla realizó el mejor tiempo entre los mayores de 14 años.
Los que también viven el Duero con intensidad son el Club de piragüismo San Esteban, que durante este mes ha organizado dos pruebas, ninguna de competición, sino de compaginar ocio, naturaleza y diversión.
La primera fue el descenso en piragua hasta Velilla de San Esteban, coincidiendo con sus fiestas patronales, después de haber realizado una parada en la presa de Soto de San Esteban. Garzas, patos e incluso una nutria fueron compañeros de este viaje aguas abajo.
El día más multitudinario fue el que realizaron desde el club la jornada de puertas abiertas, en el que abrieron el hangar a todos los que querían probar las piraguas en el río Duero. Más de 50 personas de todas las edades se acercaron al hangar del club para embarcarse en las aguas del río, iniciándose en la piragua, sin importar la edad.
Fue una mañana intensa llena de colorido, donde también se probó una tabla de paddle surf, para poder navegar desde otra perspectiva por el río.
Los miembros del club estuvieron en todo momento pendiente del material, de las palas, chalecos, piraguas y de enseñar y acompañar a los interesados en dicha actividad.
El objetivo es «proporcionar este deporte entre los jóvenes y mayores de la localidad, así como acercar el río Duero, a todos los que quieren ver las dos orillas desde dentro haciendo deporte y respetando el medio ambiente», según reconocen desde el Club de Piragüismo San Esteban.
Una muestra de ello ha sido la recuperación de una actividad deportiva como es la travesía y descenso de la Rambla a nado, en una prueba organizada por el Ayuntamiento de San Esteban de Gormaz y en las que hubo premio para los mejores nadadores.
Tanto en descenso como en travesía femenina hasta 13 años se impuso Anabel Vegas del Pino, mientras que entre los mayores de 14 años, Raquel Olalla hizo la mejor travesía y Noelia Martín el mejor descenso.
En cuanto a la categoría masculina, Dylan Sarango venció en travesía de menores de 13 años y Antonio Bonilla en la de mayores de 14 años. En el descenso masculino, Raúl Esteban venció entre los mejores de 13 años y Antonio Bonilla realizó el mejor tiempo entre los mayores de 14 años.
Los que también viven el Duero con intensidad son el Club de piragüismo San Esteban, que durante este mes ha organizado dos pruebas, ninguna de competición, sino de compaginar ocio, naturaleza y diversión.
La primera fue el descenso en piragua hasta Velilla de San Esteban, coincidiendo con sus fiestas patronales, después de haber realizado una parada en la presa de Soto de San Esteban. Garzas, patos e incluso una nutria fueron compañeros de este viaje aguas abajo.
El día más multitudinario fue el que realizaron desde el club la jornada de puertas abiertas, en el que abrieron el hangar a todos los que querían probar las piraguas en el río Duero. Más de 50 personas de todas las edades se acercaron al hangar del club para embarcarse en las aguas del río, iniciándose en la piragua, sin importar la edad.
Fue una mañana intensa llena de colorido, donde también se probó una tabla de paddle surf, para poder navegar desde otra perspectiva por el río.
Los miembros del club estuvieron en todo momento pendiente del material, de las palas, chalecos, piraguas y de enseñar y acompañar a los interesados en dicha actividad.
El objetivo es «proporcionar este deporte entre los jóvenes y mayores de la localidad, así como acercar el río Duero, a todos los que quieren ver las dos orillas desde dentro haciendo deporte y respetando el medio ambiente», según reconocen desde el Club de Piragüismo San Esteban.
Informa Ana Hernando