No son molinos, Sancho, que son escolares de San Esteban

No son molinos, Sancho, que son escolares de San Esteban
jueves, 4 de junio de 2015

EDUCACIóN · Los alumnos de 5º y 6º de Primaria del C.P. Virgen del_Rivero y de la Escuela Hogar Alfonso VIII de San Esteban de Gormaz han vuelto a demostrar que con tesón, esfuerzo e ilusión son capaces de seguir cumpliendo retos y sueños.

En esta ocasión su viaje les ha llevado a lomos de sus bicicletas de montaña por tierras de Don Quijote, fusionando así dos grandes de la literatura: el famoso hidalgo cervantino y el Poema del Mío Cid.

Fueron un poco menos de 50 escolares, pero sus andanzas serán recordadas por los manchegos con letras de oro, porque en cada lugar que hacían parada no dudaban en dar ejemplo de compañerismo, esfuerzo, entrega y amistad, valores que junto con el deporte, la historia, la naturaleza y la literatura fueron los ejes de este viaje multidisciplinar que traerá nuevas huestes a las tierras castellanas.

El palacio del Belmonte o la Plaza Mayor de El Toboso fueron escenario de lujo para acoger la representación del sainete Otro día de mañana piensan cabalgar, que recuerda el destierro del Cid, y que se coló con éxito en las Jornadas Cervantinas que se celebraban en Castilla La Mancha, demostrando que a pesar de los kilómetros, estos alumnos son una cantera de éxito para el futuro.

Son gigantes, pero no como los de los molinos que confundían al caballero manchego, sino de los de verdad, de los que son capaces de dejar huella a su paso, de los que son capaces de levantarse cada mañana y volver a cabalgar, porque han aprendido que del esfuerzo salen grandes proyectos.

Y así, mientras otros disfrutaban del puente vacacional, ellos sudaban ante el calor de los campos manchegos, haciendo 60. 90 y 30 kilómetros con la sonrisa en la cara, con la energía que da la juventud y la ilusión que mueve montañas.

Y además dando un ejemplo de compañerismo y superación, porque todos deben cabalgar juntos, esperando a los que más problemas tienen, a los que más pueden tardar, pero como fieles escuderos de un Don Quijote, que firmó su hermanamiento en presencia de Sancho y los escolares, con el mismísimo Campeador.

Ahora queda esperar unos días a que les devuelvan la visita, a que las felicitaciones que recibieron en su cabalgar por tierras de molinos se transforme en agradecimientos cuando ejerzan de anfitriones en tierras de Ribera, con escolares manchegos que devuelvan la visita.
Argamasilla de Alba, Campo de Criptana, Mota del Cuervo, El Toboso o Belmonte fueron testigos de sus hazañas.

Ya no existen los libros de caballerías, ni los poemas épicos, pero a buen seguro que si hubiera cantares de gesta o juglares recitando por plazas harían versos con lo realizado por estos chavales, que no se detenían ni ante las altas temperaturas ni ante las nuevas tierras.

Un año más estas rutas cicloturistas han demostrado que se puede compaginar la enseñanza multidisciplinar con actividades fuera del aula, que serán, para siempre un recuerdo en los alumnos que, acompañados de profesores y colaboradores han participado en la ruta.

Decía el Cantar que los sanestebeños siempre mesurados son, y prueba de ello han dado en esta ruta con las aspas de molino vigilando sus pasos, después de este viaje saben que, además, como decía Cervantes, cada uno es artífice de su propia ventura (¿o aventura?)
Informa Ana Hernando