Cuando los neones se trasladan de Broadway a la Ribera
CULTURA · Los peques del gospel ofrecieron un concierto inspirado en los grandes musicales neoyorkinos que sirvió de despedida final del curso
El salón de actos de las Escuelas Viejas de San Esteban de Gormaz se quedó pequeño para acoger el gran espectáculo musical ofrecido por Los peques del gospel bajo la dirección de Jessica Redondo Fresno. Como si de un gran teatro de la mítica calle de Broadway, que daba nombre al concierto, se tratara los pequeños ofrecieron un espectáculo donde hubo coreografías, cambio de vestuario, música y mucha pasión e ilusión que se reflejaba en el rostro de los componentes de este grupo que cierra así el curso escolar. Con Aitana Cueli y Lucía Rodríguez como grandes show-women representando a los maestros de ceremonias, musicales conocidos por el público fueron sucediéndose en el programa musical que trasladó al público al corazón de Manhattan. Con un escenario donde la propia Jessica controlaba también la iluminación, estos pequeños comenzaron divirtiendo al público desde la primera obra, un Do, Re, MI de Sonrisas y lágrimas que demostró la gran coordinación del grupo formado por un único niño, Victor Hernando, y por niñas de diversas edades como Silvia España, Virginia Aguilera, Nuria Esteban, Iratxe Ramírez, María Romero, Isa Carazo, Alba Santos, Mayte Cerezo, Lucía Romero, Laura Navas y Selene Miranda, además de las dos presentadoras.
Con un escenario donde sobre el fondo negro contrastaban, como luces de neón las letras del grupo y el espectáculo, el concierto continuó recordando las míticas gafas de Lennon en su Imagine y recordó la diversión de aquella monja de Sister Act en su Hail Holy Queen.
Como grandes artistas que son, cada vez que suben al escenario, los pequeñs del gospel demostraron ser polifacéticos con el solo a la flauta travesera que interpretó Silvia España en el clásico Hallelujah de la película Shrek o la teatralización del This is me, de Huff.
Buscando una perfección que cada vez están más cerca de encontrar, interpretaron Perfect de Sheeran, antes de sorprender al público con su aparición como si del mítico grupo sueco Abba se tratara, para interpretar un Mamma Mía Medleyi que repasaba clásicos como Waterloo, Fernando, Chiquitita, entre otras.
Como el idioma no es una barrera para estas niñas que seguían atentas las instrucciones de Jessica Redondo que les contagia de su entusiasmo por la música, se atrevieron también con otro clásico de la canción coral en este caso en francés, el Vois sur ton chemin de la popular banda sonora de Los niños del coro, que fue también al pieza elegida para realizar unos bises que, como afirmó Redondo, “no habíamos preparado”, pero que no pudieron negar a un público que aplaudió con entusiasmo la brillante actuación de estas pequeñas.
El concierto continuó con un recorrido por alguna de las canciones más conocidas del grupo Mecano, tomando como referencia el musical que llenó la Gran Vía madrileña, Hoy no me puedo levantar. Así entre sombra aquí y sombra allá, hijo de la luna, mujer contra mujer y ese dolor de piernas y brazos que impedían a la mítica banda de los 80 levantarse, se ganaron el corazón del público en la sala.
Como broche de oro antes de los bises un recuerdo espacial para el musical Grease, en el que las pequeñas ofrecieron su Grease Broadway medley, con el que chupa de cuero al hombro emularon aquellos cardados y pantalones ajustados que nos trasladaban a la Norteamérica de los sesenta, con la que entraban ganas de coger la moto y recorrer kilómetros con esta música de fondo.